Incendios eléctricos

Los incendios por causas eléctricas en nuestras casas son causados por fallos en el sistema eléctrico y por defectos en los aparatos eléctricos, la incorrecta instalación de los cables y la sobrecarga de de los circuitos y cables de extensión o prolongadores.

          • La mayor parte de los incendios por causas eléctricas son el resultado de problemas con el “cableado fijo”, como enchufes defectuosos y cables viejos. Los problemas con cables y enchufes, y con cables de extensión y artefactos, también causan muchos incendios.
        • En áreas urbanas, los cables defectuosos de las casas son la causa de los incendios provocados por causas eléctricas.

APARATOS DOMÉSTICOS

          Los aparatos domésticos que con más frecuencia provocan incendios por causas eléctricas son las  hornos, secadoras, unidades centrales de calefacción, televisión, radios y equipos eléctronicos.

PRECAUCIONES DE SEGURIDAD

                      • Revisar con frecuencia los aparatos eléctricos y el cableado de la casa.
                      • Cambiar de inmediato todos los cables de los aparatos eléctricos que estén gastados, viejos, o dañados.
                      • Usar con cuidado los cables de extensión y no sobrecargarlos.
                      • Mantener los artefactos eléctricos lejos de pisos mojados; tener cuidado con los aparatos eléctricos de los baños y la cocina.
                      • Pedir productos certificados CE.
                      • No permitir a los niños jugar con, o cerca de, aparatos  eléctricos como calentadores ambientales o estufas, planchas y secadores de cabello.
                      • Mantener la ropa, cortinas y otros artí­culos potencialmente combustibles alejados de los aparatos de calefacción.
                      • Usar enchufes con protección a tierra.
                      • Nunca forzar las clavijas en un enchufe que no sea adecuado o en un cable de extensión.
                      • No sobrecargar los cables de extensión o prolongadores ni los enchufes de pared.
                      • Apagar de inmediato y hacer cambiar con un profesional los interruptores de luz que estén calientes al tacto, y cambiar los focos cuyas luces que vacilan.
                      • Si los cables están gastados, rajados o tienen a simple vista irregularidades, se debe cambiarlos.
          Finalmente, tener una alarma para detectar humo en buen estado de funcionamiento aumenta  las posibilidades de sobrevivir a un incendio. Y recuerde de practicar frecuentemente con toda su familia un plan de escape.